16 septiembre

“Se necesitan 10.000 vigilantes de seguridad adicionales para garantizar la seguridad en infraestructuras críticas en España”

Entrevista a Luis Balanzategui, director general corporativo de I-SEC España, una de las compañías de referencia en materia de seguridad en nuestro país, responsable de la protección del aeropuerto de El Prat y de los metros de Madrid y Bilbao, publicada en EscudoDigital


Con el crecimiento exponencial del turismo y del número de viajeros que transitan por aeropuertos y estaciones en España, se han incrementado sustancialmente las necesidades de control y seguridad en redes de transporte e infraestructuras críticas. Sin embargo, las empresas del sector no tienen capacidad suficiente para dar respuesta a una demanda creciente de profesionales especializados en seguridad y ciberseguridad. Por este motivo, reclaman a las administraciones públicas mayor inversión y compromiso para impulsar la seguridad como un ámbito con gran proyección profesional para las nuevas generaciones.

Sobre los retos actuales y futuros del sector hemos charlado con Luis Balanzategui, director general corporativo de I-SEC España, una de las compañías de referencia en materia de seguridad en nuestro país, responsable de la protección del aeropuerto de El Prat y de los metros de Madrid y Bilbao, entre otras infraestructuras estratégicas.

PREGUNTA: I-SEC España nació en 2018 tras la compra de Abydos. ¿Cómo ha evolucionado la compañía desde entonces?

RESPUESTA: En 2018 compramos una licencia de seguridad a Abydos, que entonces tenía 18 vigilantes de seguridad. La compañía, de matriz holandesa, estaba decidida a crecer en España, donde veía grandes oportunidades de negocio. El punto de inflexión fue una primera licitación pública en Barcelona en 2022 por la que pasamos de 18 a 400 vigilantes, lo que nos permitió afianzarnos en Cataluña y empezar a sentar las bases del crecimiento. Casi al mismo tiempo, nos adjudicamos el servicio de Metro en Madrid, lo que supuso otro gran salto. En la actualidad, contamos con casi 4.000 trabajadores tanto en servicios auxiliares como aerolíneas y seguridad privada. El crecimiento ha sido de un 1.500% en 7 años.

P: I-SEC es reconocida por sus servicios avanzados de seguridad, con especialización en entornos de alto riesgo. ¿Cuál diría que es el valor añadido que ofrece la compañía?

R: Nuestro principal valor es que consideramos a nuestros clientes como socios estratégicos, no nos ceñimos a las condiciones de los contratos, sino que permanentemente estamos ofreciendo soluciones innovadoras a nuestros clientes. Esto nos ha permitido no solo mantener los contratos, sino ampliarlos con otros servicios periféricos que vamos adaptando para nuestros clientes, tanto en redes de transporte e infraestructuras críticas como en el sector de lujo en hoteles, donde también operamos.

P: En un sector con fuerte competencia, ¿dónde reside el principal diferencial de I-SEC respecto a otras empresas?

R: Uno de los pilares de nuestro crecimiento es que tratamos a nuestros empleados como el recurso más valioso que tiene la compañía. En un sector en el que está en auge la automatización de los servicios productivos, I-SEC entiende que hay que combinar el aspecto humano con la tecnología, dando el mismo valor a ambas partes. Quien garantiza la seguridad son los profesionales de I-SEC, personas físicas que tienen formación en tecnología y que se apoyan en ella para prestar el servicio. Por eso, valoramos por encima de todo el talento, y trabajamos para retenerlo. Es curioso que nuestros propios empleados muchas veces nos recomiendan a sus familiares y conocidos como centro de trabajo. De hecho, entre nuestros empleados tenemos familias enteras con más de cinco miembros trabajando en la compañía, hasta tres generaciones a la vez.

P: España se ha consolidado como uno de los mercados clave para I-SEC. ¿Qué factores han impulsado este crecimiento?

R: Las necesidades de seguridad en España son mayores en comparación con otros países de la UE. Nuestro país es un referente en turismo y las cifras de pasajeros, según datos de AENA, están en máximos históricos. Esto abre grandes oportunidades de negocio. Nosotros hemos dado cobertura a esas necesidades y lo hemos hecho de forma eficiente, apostando por el factor humano y la innovación tecnológica, lo cual explica nuestro crecimiento. En solo 7 años hemos alcanzado el Top 5 de empresas del sector y nuestro objetivo para 2030 es llegar al Top 3.

P: ¿Qué papel juega la tecnología en los servicios de seguridad que prestan actualmente?

R: La tecnología es fundamental para anticiparse a las situaciones de conflicto o peligro. Esto nos permite proteger tanto las infraestructuras como a sus usuarios y a nuestros empleados. La compañía cuenta con un departamento específico de ciberinteligencia que bucea permanentemente en Internet y las redes sociales para obtener información que permita detectar señales tempranas de riesgo y evitar así incidentes en los entornos en los que operamos: grafiteros, intentos de sabotaje, disturbios…  Gracias a la ciberinteligencia, nuestro equipo identifica perfiles y hace seguimiento de ellos para prevenir amenazas.

"Los riesgos evolucionan a la par que la sociedad y estamos observando un aumento generalizado de incidencias: donde antes había incidentes una vez al trimestre, ahora se producen casi a diario."

P: ¿Qué riesgos o amenazas son más frecuentes en las infraestructuras críticas y cómo los gestionan?

R: Como comentaba antes, en estos entornos los mayores riesgos tienen que ver con intentos sabotaje, desde cortes de línea del servicio en las estaciones de RENFE o metro, pintadas en vagones, que puede parecer un tema menor, pero limpiar y acondicionar los trenes implica un coste muy alto para las compañías. Estas acciones, además, suelen desencadenar enfrentamientos, incluso, a veces, agresiones a nuestros vigilantes… Además de esto, la inseguridad se deja sentir en estaciones y aeropuertos, con agresiones entre usuarios etc.

P: ¿Están cambiando los riesgos con respecto a hace unos años y, en ese caso, cambia también la forma de enfrentarse a ellos?

R: Los riesgos evolucionan a la par que la sociedad y, en este sentido, estamos observando un aumento generalizado de incidencias: donde antes había incidentes una vez al trimestre, ahora se producen casi a diario. Me refiero sobre todo a agresiones entre usuarios, al personal de las estaciones o aeropuertos, etc.

Pero, gracias al seguimiento que hacemos en medios digitales, ya tenemos localizados ciertos perfiles que son reincidentes, y que las autoridades también conocen, y esto nos permite actuar con anticipación para evitar estas situaciones.

P: La normativa en seguridad aeroportuaria y en otros ámbitos se actualiza con frecuencia. ¿Cómo se adapta I-SEC a estas regulaciones?

R: Efectivamente la seguridad aeroportuaria debe adaptarse a las necesidades y normativas de la Unión Europea. En este sentido, trabajamos diariamente en estrecha colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con AENA y con AESA, que nos marcan los patrones a seguir. Esto se traduce en que nuestros vigilantes reciben formación continua y específica para adaptarnos a los cambios normativos.

Por ejemplo, recientemente hemos puesto en marcha distintos programas software de gestión de equipajes para anticiparnos a la próxima implementación por parte de AENA de los nuevos escáneres EDSCB, una medida necesaria para equipararnos a los aeropuertos del resto de Europa.

P: El sector de la seguridad es intensivo en empleo. ¿Cómo gestionan el día a día de una plantilla cercana a los 4.000 trabajadores?

R: I-SEC cuenta con tres centros trabajo diferenciados en Cataluña, País Vasco y Madrid. Esto nos permite llevar a cabo acciones coordinadas en las distintas áreas geográficas en las que operamos y ser más eficientes a la hora de implementar nuestras soluciones, Nuestro equipo administrativo en cada una de estas áreas da cobertura tanto a los clientes como a los empleados de cada zona.

Además, respecto a nuestros empleados, hemos desarrollado aplicaciones tecnológicas específicas para poder atender sus peticiones en menos de 48 horas.

"Las necesidades de protección y seguridad en redes de transporte e infraestructuras críticas en España son mayores respecto a otros países de nuestro entorno al ser nuestro país uno de los principales destinos turísticos del mundo".

P: ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el sector en este momento y cómo los aborda I-SEC?

R: Como explicaba antes, las necesidades de protección y seguridad en redes de transporte e infraestructuras críticas en España son mayores respecto a otros países de nuestro entorno al ser nuestro país uno de los principales destinos turísticos del mundo, con gran afluencia de pasajeros. Se calcula que se necesitan actualmente unos 10.000 vigilantes de seguridad adicionales para poder garantizar la seguridad en estos entornos.

Nuestro plan a medio plazo es poder dar cobertura a esta necesidad y, por ello, uno de los grandes retos es poder reclutar personal, pero nos encontramos, tanto nosotros como todas las empresas del sector, con una escasez importante de perfiles.

Se necesita atraer jóvenes a las plantillas, pero las nuevas generaciones no lo consideran una salida profesional. En este sentido, debería haber un trabajo conjunto entre instituciones públicas y empresas para fomentar estos trabajos como opción profesional. El ámbito de la seguridad no solo necesita vigilantes, sino también expertos en ciberseguridad, personal de finanzas, del ámbito jurídico… Engloba un abanico muy amplio de perfiles. Hay que hacer atractiva la profesión y saberla explicar a los jóvenes y, al mismo tiempo, los grandes contratos se seguridad deben aumentar las prestaciones.

P: ¿Qué proyecciones de futuro manejan para la compañía en España?

R: Queremos consolidarnos como una de las tres principales compañías de seguridad en infraestructuras críticas en España. Aspiramos a un crecimiento sostenible que no solo se refleje en cifras, sino también en el desarrollo humano y profesional.


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