28 septiembre

La jubilación anticipada a seis meses se queda sin penalización por el alza de la inflación

* La jubilación anticipada a seis meses se queda sin penalización por el alza de la inflación

* Se prevé una subida de las pensiones del 3,4% para 2027 por su vinculación al IPC
La revalorización neutralizará la 'sanción' por retirarse del mercado antes de los 65 años


La revalorización de las pensiones vinculada al IPC provocará un efecto inesperado sobre la jubilación anticipada. La reforma impulsada por el exministro José Luis Escrivá endureció las penalizaciones para quienes deciden adelantar su retiro, pero la previsión de que las prestaciones contributivas aumenten alrededor de un 3,4% en 2027 podría compensar, e incluso neutralizar, parte de estos recortes. Y es que los trabajadores que se jubilen hasta seis meses antes de alcanzar la edad legal en lo que queda de 2026, pero con los años cotizados necesarios podrían terminar percibiendo una pensión muy similar a la que habrían cobrado de haber continuado trabajando durante ese periodo.

La reforma de las pensiones que llevó a cabo Escrivá en 2021 introdujo cambios en la jubilación anticipada con el objetivo de acercar la edad efectiva de retiro a la legal y reforzar la sostenibilidad del sistema. En 2025 –últimos datos disponibles–, los trabajadores se retiraron con 65,43 años de media tras haber cotizado, al menos, 38 años y tres meses. Esta cifra se situó ligeramente por encima de la edad legal ordinaria de jubilación para quienes acrediten este periodo de cotización.

Además, cabe recordar que en 2027 la edad legal de jubilación será de 67 años con carácter general. No obstante, quienes hayan cotizado, al menos, 38 años y seis meses podrán retirarse a los 65 sin sufrir reducción alguna en su pensión. Este calendario de aumento progresivo de la edad de jubilación fue establecido por la reforma aprobada en 2011 durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Entre las modificaciones introducidas por Escrivá destacan los nuevos coeficientes reductores para la jubilación anticipada, que pasaron a aplicarse por cada mes de adelanto y no por trimestres completos, como ocurría anteriormente. El mayor castigo corresponde a quienes anticipan su jubilación 24 meses y no han alcanzado el periodo mínimo establecido de cotización. Estos sufrirían una penalización del 21% en su pensión. En el extremo contrario se encuentran los trabajadores con al menos 44 años y seis meses cotizados que se retiran solo un mes antes de la edad legal, para quienes 'el castigo' se limita al 2,81%.

El propósito de estos cambios era desincentivar las salidas tempranas del mercado laboral y fomentar que los trabajadores permanecieran activos hasta alcanzar la edad ordinaria de jubilación. Sin embargo, el incremento previsto de las pensiones derivado de la evolución reciente de la inflación podría reducir significativamente el impacto real de estas penalizaciones para quienes se jubilen anticipadamente en los últimos meses de 2026 y tuvieran que retirarse de forma ordinaria durante los cuatro primeros meses de 2027.

La primera gran reforma de las pensiones impulsada por el exministro también incluyó la revalorización automática de las prestaciones conforme al IPC. El objetivo era garantizar que los pensionistas mantuvieran su poder adquisitivo frente al encarecimiento del coste de la vida. Esta actualización se aplica cada año a quienes ya están cobrando una pensión y se calcula tomando como referencia la inflación media registrada entre diciembre del año anterior y noviembre del ejercicio en curso. Por ejemplo, las prestaciones contributivas de 2026 se han revalorizaron un 2,7%.

No obstante, el estallido de la guerra en Irán el pasado febrero y, en consecuencia, el encarecimiento del coste del combustible ha provocado una aceleración de los precios en los últimos meses. De hecho, este agosto se llegó a registrar una subida de la inflación del 4,3%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este incremento no se veía desde hacía más de tres años.

Todavía falta por conocer el dato de tres meses, pero con los nueve conocidos, los principales centros de estudios consultados por 'elEconomista.es' y según publicó este periódico, estiman que las pensiones podrían aumentar alrededor de un 3,4% en 2027.

De la teoría a la práctica

Para comprender mejor este efecto, puede tomarse como ejemplo el caso de Pedro que cumplirá 65 años en abril de 2027 y que, en octubre de 2026, ya habrá acumulado 39 años de cotización. Supóngase que le corresponde una pensión de 2.000 euros mensuales si espera hasta alcanzar la edad legal de jubilación.

En este escenario, comenzaría a cobrar su prestación en abril de 2027 y no se beneficiaría de la revalorización aplicada a comienzos de ese año, ya que todavía no sería pensionista cuando entrase en vigor. Tendría que esperar a la actualización prevista para 2028 para ver incrementada su prestación.

La situación cambia si decide adelantar su jubilación hasta seis meses y, entonces, retirarse en octubre de 2026. En principio, esta decisión conllevaría una penalización del 3,82% sobre su pensión, por lo que la prestación inicial se reduciría de 2.000 a 1.923,6 euros al mes, es decir, 76,4 euros menos. Pero, al convertirse en jubilado antes del 1 de enero de 2027, sí tendría derecho a beneficiarse de la revalorización general definitiva para ese año. Si al final las pensiones suben un 3,4%, su prestación ascendería hasta 1.989 euros al mes. Asimismo, es relevante que el trabajador comunique su intención de jubilarse de manera anticipada tres meses antes.

En la práctica, la diferencia respecto a los 2.000 euros que habría cobrado Pedro esperando hasta abril de 2027 sería de solo 11 euros mensuales. Esto significa que habría dejado de trabajar seis meses antes y, aun así, recibiría una pensión prácticamente idéntica. Así, este escenario reduce el efecto disuasorio que perseguían los coeficientes reductores de la reforma de 2021.


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