La obligada paridad hombre-mujer en los filtros de pasajeros no se cumple, lo que genera colas y retrasos, y las mujeres vigilantes soportan más carga de trabajo, afirman responsables sindicales.
Vigilantes de seguridad del aeropuerto de Granada han denunciado una nueva vulneración de derechos laborales e incumplimientos tanto del convenio como de la normativa seguridad por parte de la empresa concesionaria de la seguridad privada, Grupo Sureste, que se suma ya a una larga lista de antecedentes que han llevado en varias ocasiones a protestas y concentraciones de la plantilla en los últimos años.
Una de las quejas, denunciada ante la Inspección de Trabajo, es la falta de paridad en los filtros de control de pasajeros, donde debe haber el mismo número de vigilantes hombres que mujeres, puesto que las inspecciones o 'cacheos' cuando la persona a registrar es una mujer deben llevarlo a cabo, por ley, mujeres. "Pero no se cumple la paridad, casi siempre hay más hombres", denuncia Lucía Gutiérrez, secretaria de Igualdad de la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada (FTSP) del sindicato USO Andalucía.
A menudo se dan situaciones, por ejemplo, en las que hay tres vigilantes hombres y una sola mujer, afirma Jesús Camacho, responsable provincial de Seguridad Privada de USO. Cuando a la vigilante le toca estar en el escáner de rayos X que inspeciona los bolsos y objetos de viaje, si hay que hacer una inspección personal a una mujer, la viajera tiene que esperarse a que la vigilante termine su turno de escáner (20 minutos), lo que origina colas y retrasos.
La desigualdad en la distribución de vigilantes en los filtros de control provoca sobrecarga de trabajo a las mujeres guardias de seguridad, hasta el punto de que "no pueden ni ir al servicio a hacer sus necesidades", asegura Luicía Gutiérrez, lo que origina problemas de salud y estrés laboral.
"No se tiene en cuenta a las mujeres"
No se trata solamente de un problema de falta de mujeres vigilantes en la plantilla de Grupo Sureste en el aeropuerto de Granada, aunque ellas son menos. De 36 vigilantes, 16 son mujeres. Y en el personal asignado a filtros de control, de 21 en total, hay 10 mujeres, una ligera mayoría de hombres pero que no debería ser impedimento para una mejor distribución hombres-mujeres en los filtros, pero "el servicio está muy mal organizado y no se tiene en cuenta a las mujeres", critican los representantes sindicales.









