28 enero

Las empresas europeas que lideran la nueva seguridad privada bajo estándares OTAN

La profesionalización, la tecnología y la protección de infraestructuras críticas están impulsando un nuevo modelo híbrido de seguridad.


Un artículo de Ramón Cuerda Riva, ex militar y experto en Seguridad, para Escudodigital

En Europa, varias compañías de seguridad privada están liderando la transición hacia un modelo más profesional, tecnológico y estratégico, alineado con los estándares OTAN y con las exigencias de protección de infraestructuras críticas. Estas empresas ya no se limitan a la vigilancia tradicional: integran tecnología avanzada, centros de operaciones de seguridad (SOC), gestión de riesgos y coordinación con autoridades públicas, lo que las convierte en referentes para el mercado español.

De cara a 2026, el crecimiento del sector de la seguridad y la defensa en Europa estará impulsado por la necesidad de interoperabilidad bajo estándares OTAN y por la protección de infraestructuras críticas –energía, transporte y redes digitales– frente a amenazas híbridas y sabotajes. El presupuesto directo de la OTAN destinado a infraestructura esencial y comunicaciones alcanzará este año los 5.300 millones de euros.

En paralelo, la Unión Europea aspira a que el 40% de las adquisiciones de defensa sean conjuntas en 2027, favoreciendo a las empresas que mejor se alineen con estándares comunes, especialmente en ciberseguridad y resiliencia digital. En este ámbito, el crecimiento del sector está impulsado por la directiva NIS2, que obliga a los sectores críticos a adoptar medidas de seguridad robustas en 2026.

En este contexto destacan compañías como Telefónica Tech, que sobresale en la provisión de servicios de ciberseguridad gestionada para entornos operativos (OT) y en la nube, o S2 Grupo y Entelgy, especializadas en la protección de sistemas industriales y en análisis predictivo, áreas en las que el 44,2% de las empresas españolas prevé aumentar su inversión este año.

En el ámbito de la seguridad de infraestructuras críticas y marítimas, BAE Systems (Reino Unido) es un referente en la protección de infraestructuras submarinas y la vigilancia marítima, campos prioritarios tras iniciativas como Baltic Sentry de la OTAN. Además, la Alianza Atlántica ha seleccionado a 150 empresas –entre ellas seis españolas– para desarrollar tecnologías de uso dual (civil y militar) en sectores como energía, vigilancia y análisis de datos. Estas compañías reciben el sello DIANA Innovator, que facilita su acceso a contratos vinculados a la seguridad crítica.

Modelos de referencia por países

Si se analizan los países aliados y vecinos que han avanzado antes en este enfoque, se observan varias empresas repetidas, ya que han encontrado un modelo de éxito a seguir.

Alemania: profesionalización técnica y resiliencia industrial

Las empresas alemanas destacan en la protección de plantas industriales, puertos y centros logísticos, con un fuerte peso de la vigilancia tecnológica avanzada (CCTV inteligente, sensores perimetrales) y una elevada especialización del personal. Han innovado en sistemas híbridos físico-digitales y en protocolos estrictos de auditoría interna y certificación.

Lección clave: certificación y formación obligatoria del personal crítico, con la tecnología como eje central.

Empresas líderes: Securitas Deutschland, Kötter Security y WISAG Security.

Reino Unido: SOCs, externalización avanzada y control regulado

Las compañías británicas sobresalen en la operación de SOCs de vigilancia remota a gran escala para la protección de infraestructuras críticas y transporte estratégico, así como en la coordinación con fuerzas policiales y civiles. Su modelo también facilita la integración laboral de exmilitares y, además, ha avanzado notablemente en el uso de drones y patrullas móviles con supervisión centralizada, priorizando el análisis y la verificación de incidentes antes de escalar a policía.

Lección clave: la seguridad privada como operador tecnológico con capacidad de respuesta inicial.

Empresas líderes: G4S UK, Mitie Security y Securitas UK.

Países nórdicos: resiliencia y confianza institucional

Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia, por su proximidad geográfica a Rusia, han desarrollado un enfoque preventivo y ético, con fuerte integración de la seguridad privada en los planes nacionales de resiliencia y con mecanismos claros de escalado hacia las autoridades. Son líderes en simulacros conjuntos y en sistemas de delegación de seguridad basados en confianza y responsabilidad verificable.

Lección clave: la confianza institucional como elemento clave para liberar recursos públicos en defensa y emergencias.

Empresas líderes: Securitas Nordic AB y Nokas.

Francia: integración operativa y gestión de eventos de alto riesgo

Francia destaca por su experiencia en la protección de infraestructuras críticas, transporte estratégico y eventos de alto riesgo, con una coordinación formal muy avanzada entre seguridad privada, policía y gendarmería. Ha implantado formación avanzada en vigilancia estratégica y riesgos híbridos, apoyados en SOCs centralizados para instalaciones de energía y transporte.

Lección clave: la seguridad privada como extensión operativa del Estado.

Empresa líder: Groupe Prosegur y Securitas France.

España: avances importantes, pero aún lejos del modelo híbrido europeo

En España ya existen compañías que replican estos modelos estratégicos. Prosegur España dispone de SOCs avanzados para la protección de infraestructuras críticas, mientras que Securitas España sigue el enfoque europeo de vigilancia tecnológica, respuesta móvil y coordinación con autoridades. También destacan otras empresas como Trablisa o Eulen Seguridad, especializadas en protección aeroportuaria y logística crítica, con proyectos piloto basados en tecnología avanzada.

No obstante, aunque estas compañías están parcialmente alineadas con el modelo europeo, todavía se encuentran lejos de los esquemas híbridos más avanzados. Para avanzar, necesitan mayor integración con Defensa, certificación obligatoria para personal crítico y SOCs interconectados.

Los factores comunes del éxito europeo

Las empresas que marcan el paso en Europa comparten una serie de elementos clave:

* Integración tecnología y operativa: SOCs, CCTV inteligente, sensores y comunicación seguras.

* Alta especialización vigilancia estratégica, infraestructuras críticas y transporte.

* Coordinación público–privada con protocolos de escalado claros y confianza institucional.

* Capacidad de respuesta organizada, con equipos móviles, verificación de incidentes y análisis avanzado de riesgo.

* Certificación bajo estándares europeos como la ISO 18788 de gestión de seguridad privada, y cumplimiento de directivas de resiliencia de la UE.

Un cambio de paradigma en la seguridad privada europea

Las empresas europeas de referencia demuestran que la seguridad privada ha dejado de ser solo un servicio de mano de obra. España cuenta con compañías capaces de evolucionar hacia ese nuevo paradigma, pero para convertirse en activos estratégicos de defensa deberán avanzar en estándares tecnológicos, integración operativa y coordinación institucional.

El patrón a seguir combina tecnología avanzada, especialización, supervisión estatal y confianza institucional, junto con cambios normativos. Este enfoque, además, permitiría responder a la actual escasez de recursos humanos cualificados, aportando entre 15.000 y 25.000 profesionales altamente formados, esenciales tanto para la protección de infraestructuras críticas como para la gestión de emergencias nacionales y desastres.


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