El BOE recoge las nuevas subidas del MEI y la cuota solidaria en las cotizaciones que se notarán en la nómina desde el 1 de enero de 2026, donde afectará más a aquellos con mayor salario.
En 2026, millones de trabajadores notarán cambios en su nómina, los cuales vienen provocados por la segunda fase de la reforma, regulada en el Real Decreto 2/2023, llevadas a cabo por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Este aumento en las cotizaciones no es nuevo, aunque sí su incremento, pues cada año va subiendo poco a poco ese porcentaje que sirve para contribuir a las “huchas de pensiones” que es con las que la Seguridad Social paga las prestaciones en un sistema tensionado por las jubilaciones de la generación del baby boom.
Las subidas de las cotizaciones serán progresivas tal y como establece la normativa. Este “Fondo de Reserva” no lo abonará solo el trabajador, pues la mayor parte deberá ser asumida por la empresa y el resto por el trabajador. Por otro lado, afecta tanto a trabajadores como autónomos, sin importar el dinero que ganen, aunque para los salarios más elevados, supondrá un “extra” a través de lo que se conoce como cuota de solidaridad.
Es decir, que aquellos que más ganen deberán contribuir más, pero sabiendo que hay un tope máximo. Para entender como funciona estos mecanismos, hay que diferenciar tres conceptos, que son el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), el destope de las bases máximas de cotización y la subida de la cuota de solidaridad.
La subida del MEI que afecta a todos los trabajadores
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional es una cotización adicional destinada de forma exclusiva a nutrir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida como “la hucha de las pensiones”. Es obligatoria para todos los trabajadores, con independencia de su salario, y no computa para mejorar la futura pensión.
Desde su entrada en vigor, el MEI se incrementa cada año de manera gradual. En 2026, el tipo total pasará del 0,80% al 0,90% de la base de cotización. De ese porcentaje, el trabajador asumirá un 0,15% y la empresa un 0,75%. Esto significa que la deducción mensual dependerá directamente del salario: cuánto más alto sea, mayor será el importe descontado, siempre dentro de los límites legales.
Para los sueldos más bajos, el impacto será de apenas unos euros al mes. En cambio, quienes coticen por la base máxima (para los que cobren unos 63.180 euros anuales según estimaciones) para 2026 pagarán el tope anual, que ronda los 95 euros una cifra que se irá incrementando en los próximos años conforme avance el calendario del MEI.


